The End

Photographic composition
70 x 90 cm

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ENES
The fundamental difficulty of moving forward

Over the last decade, Marco Montiel-Soto has devoted a lot of time to accumulating experiences, ideas, and emotions. Objects, images, and sounds have inspired him to build a universe of direct, simple narrative, sometimes poetic and even critical, filled with stories that put imagination to work to a greater or lesser extent. Montiel-Soto’s ongoing curiosity has led him to explore ideas and materials that bear an anecdotal discursiveness and where aestheticism and formalism often run through. That curiosity became the drive to collect discarded items as if they were treasures. As a result, as the treasure-trove grows so has the artistic production which over time has had to be expanded to include larger formats. Although photography and video have dominated, Montiel-Soto’s sculptural, architectural and more recently, sound installations, have broadened the discursive potential of his work. Moreover, the semantic importance of each piece has increased by his choice of suitable mediums. Montiel-Soto has worked on many themes but he is most concerned with the building of individual and collective memory – although fragile -, as well as the emotions of everyday life or the approach to internal universes. His remarks about his own identity and the search for empathy in the spectator from the emotional point of view are repeatedly the issues that have been at the core of many of the artist’s works. In these works, ideas, and expressions from both the past and present blend together and show a deeper understanding of the conceptual and expressive implications when using sound. “Every good start begins at the end.” The title of the exhibition is a clear description of the moment that Montiel-Soto is living. The selected pieces represent these years of work as well as the concerns surrounding its current production. For many, beginning at the end is a way to move forward because it is a way of knowing where one wants to go. In this framework, the artist plays with the expression The End through a photographic composition that displays the final movie frame in several different languages. There are many varied and untold ways to end stories and even though they all evidently lead to a conclusion, one is nevertheless enticed to look forward to the next film where another story will be told. ‘The End’, like the name of the exhibition, symbolizes the transposition and transition of the past and the future of Montiel-Soto’s experimentations by way of the inevitable but very ad hoc aporia that implies; “Every good start begins at the end.”

Mónica Nuñez Luis

La aporía de avanzar

Durante la última década Marco Montiel-Soto ha dedicado mucho tiempo a buscar y guardar emociones, experiencias y reflexiones.   Objetos, imágenes y sonidos han sido el acicate para construir un universo narrativo directo, sencillo, a veces poético, e incluso crítico, cargado de relatos que en mayor o menor medida incitan la acción de la imaginación.  La curiosidad recurrente de Montiel-Soto le ha llevado, en ese buscar y guardar, hacia la exploración de ideas y materiales que carga con una discursividad anecdótica donde se desplazan, en muchas ocasiones, esteticismos y formalismos.   Esa curiosidad, se convierte en el motor de un recolectar concebido como atesorar.   Por ello, el carácter del object trouvé mueve una producción artística que ha tenido la necesidad de ampliar sus formatos a lo largo del tiempo.   Si bien la obra de Montiel-Soto ha estado dominada por la fotografía y el video, poco a poco las acciones performativas, las instalaciones escultóricas, las arquitectónicas y, más recientemente, las sonoras, expanden la capacidad discursiva de su trabajo, mientras se ve aumentada la carga semántica de cada pieza gracias a la conveniencia del medio de expresión empleado.  Han sido muchas las temáticas trabajadas por Montiel-Soto, entre ellas destacan la construcción de la memoria individual, colectiva – y su fragilidad -, las sensaciones ante vivencias cotidianas o el acercamiento a universos interiores.   Los guiños a su identidad nacional y las búsquedas de empatía con el espectador, desde lo emocional, son cuestiones reiteradas que tambien han centrado la atención de muchos trabajos del artista.   En éstos, se mezclan hoy ideas y exploraciones pasadas y presentes que dejan ver una profundización notable en torno a las implicaciones conceptuales y expresivas del sonido. “Todo buen comienzo empieza por el final“, frase que da título a la exposición que motiva este catálogo, constituye una clara descripción del momento que vive Montiel-Soto. Las obras escogidas son representativas de estos años de trabajo, al tiempo que de las preocupaciones que dirigen su producción actual.   Para muchos, empezar por el final es una forma de avanzar, porque así es posible saber hacia dónde se quiere llegar…   En este marco de ideas, el artista juega con la palabra The End, en una obra de título homónimo, a través de una composición fotográfica creada con múltiples ejemplos del último fotogramas de films en distintos idiomas, en los que puede verse escrito: fin.   Se proponen muchas formas de cerrar historias, variadas y desconocidas, que si bien evidencian una culminación invitan a pensar, a su vez, en el siguiente film donde nuevamente habrá un relato por descubrir.   The End, tal como el nombre de la muestra, alegoriza la transposición y transición del pasado y el futuro de las experimentaciones de Montiel-Soto desde la aporía inevitable, pero muy ad hoc, que implica pensar que: Todo buen comienzo empieza por el final.

Mónica Nuñez Luis