Villa Petrolea

Kapellhaus, Baku, Azerbaijan

Wood, iron, video, sound 650 x 390 x 170 cm 5:44 min 2019

 

ENES

On December 14, 1922 the “Barroso II” burst, an oil well that was drilling in a small town on the shores of Maracaibo Lake, through a hole a fountain of oil of 40 meters high, for two weeks failed all attempts to stop the pressure of the black gold, which showed the potential of wealth in the region. The uncontrollable fountain of oil attracted numerous people to take selfies in front of the fountain, while the nearby areas, trees, flora and fauna covering all with oil.

That was just beginning of the oil boom in Venezuela, the city of Maracaibo was named the capital of black gold. From that moment countless oil fields were built in all the surroundings and especially inside the lake of Maracaibo, the indigenous communities were displaced from their villages, many cities were built and the population of different parts of the country abandoned the agriculture and its traditions to emigrate for find work in the oil fields, foreign companies settled in the country to enrich themselves with the precious fuel.

Towers, wells, seesaws, pipes, oil spills, gas leaks on fire, smell of chemicals and an environment in deplorable conditions, is the daily life of the streets and houses around Maracaibo Lake. Environment that has been rudimentary over the years due to the lack of maintenance and spare parts for the machines, this has caused that most of the industry is stopped and the country has daily power cuts and lack of gasoline.

Not far from this reality was the history of Baku, converted for many years in a huge oil field, but modern Baku goes hand in hand with industrial oil extraction that converted a sleepy harbour town into a cosmopolitan city.

The work “Villa Petrolea” makes reference to this relationship of histories and societies, appropriating the name of a mansion built during another oil boom; Its rooms, fountains, lamps and marble floors are represented in a structure of wood and iron in an oil tower form, located in middle ok Kapellhaus from where oil can not be extracted.

El 14 de diciembre de 1922 reventó el Barroso II, un pozo petrolero que estaban taladrando en un pequeño pueblo a las orillas del lago de Maracaibo, por un agujero salía una fuente de petróleo de 40 metros de altura, durante dos semanas fallaron todos los intentos de detener la presión con que salía el oro negro del suelo, lo cual demostró el potencial de riqueza en la region. La incontrolable fuente de petróleo atrajo a numerosas personas para tomarse fotos delante de la fuente, mientras se cubría de petróleo todas las areas cercanas, arboles, flora y fauna. 

Apenas comenzaba el boom petrolero en Venezuela y la ciudad de Maracaibo fue bautizada como la capital del Oro Negro. A partir de ese momento se construyeron incontables campos petroleros en todos los alrededores y especialmente dentro del lago de Maracaibo, desplazaron a las comunidades indígenas de sus pueblos, construyeron ciudades y la población de diferentes partes del país abandono la agricultura y sus tradiciones para emigrar a buscar trabajo en el campo petrolero, empresas extranjeras se instalaron en el Pais para enriquecerse con el preciado combustible. 

Torres, pozos, balancines, tuberías, derrames petroleros, escapes de gas prendidos en fuego, olor a químicos y un ambiente en deplorables condiciones, es el día a día de las las calles y casas en los alrededores del lago de Maracaibo. Ambiente que se ha rudimentario con el paso de los años por la falta de mantenimiento y repuestos para las maquinas, esto ha hecho que la mayor parte de la industria este detenida y el Pais tenga cortes eléctricos diarios y falta de gasolina.

Baku va de la mano con la extracción de petróleo industrial que convirtió una tranquila ciudad portuaria en una ciudad cosmopolita.

La obra Villa Petrolea hace referencia a esta relación de historias y sociedades, apropiándose del nombre de una mansion construida durante otro boom petrolero; Sus cuartos, fuentes, lamparas y pisos de marmol son representados en una estructura de madera y hierro en forma de torre petrolera, ubicada en una Capella de donde no se puede extraer petróleo.